viernes, 21 de abril de 2017

Después del temblor

   Este cuento está publicado en el libro digital "Páginas barrocas". Se puede leer en forma gratuita pinchando en la imagen que se encuentra en el campo de la derecha de este blog.


Registrado en la Cámara Argentina del Libro.
ISBN.AR http://www.isbn.org.ar/

Victoriano, Raúl Ariel
Páginas barrocas / Raúl Ariel Victoriano. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Raúl Ariel Victoriano, 2018.
Libro digital, PDF

Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-42-8661-1

1. Antología de Cuentos. I. Título.
CDD A863



33 comentarios:

  1. Precioso relato, Ariel. Me encanta la introspección del narrador, el ensimismamiento en ese encierro autoinfligido como él mismo reconoce, que únicamente su amada es capaz de revertir, simplemente con su presencia, con su ansiada presencia que se manifiesta a través de sus movimientos, su voz, o su sonrisa. Sigue tu prisa barroca impregnada de esa ebria reverberación que me fascina, lo que me obliga a leerte sin detenerme a tomar aliento, ni a recapacitar por lo que leo, sino a dejarme llevar por lo que describes hasta el final. Así que no te extrañe que yo también me dejé llevar por lo que he sentido al hacerlo escribiendo estas líneas. Enhorabuena por tan intimista relato. Un beso, Ariel.
    Eva

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    1. Precisamente la prisa al escribir me ha llevado a trocar "prisa" por "prosa". Mis disculpas...

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    2. Muchas gracias, Eva. Es muy gratificante saber que te ha gustado el texto, una elegía podría decir en cuanto al contenido, porque es un lamento, y una narración en prosa por su estética. Te haré una confidencia. El estado de ánimo del personaje que se encierra en su dolor, nace cuando se entera de un suceso que le ha dejado el resabio de un pésimo presagio. Se refiere a la "madre de todas las bombas" (MOAB) que ha caído del cielo sobre Afganistán. Esto lo remite a la guerra que libran los hombres contra los hombres. Queda sumido, luego del temblor de la explosión, en la tristeza, con la pena en el alma, y sin esperanza acerca del futuro de la humanidad. Y de ese primer estado solo lo puede sacar su amada, el amor de esa mujer es la que le devuelve la ilusión. Y así sueña con un futuro en el cual estas guerras queden en el pasado.
      Me pone muy contento que lo hayas leído "dejándote llevar" porque lo he escrito del mismo modo, dejándome llevar por esos pensamientos que te he descrito.
      Eva, es un placer que me hayas dejado estas palabras que me han tocado el corazón.
      Un beso.
      Ariel

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  2. Un relato muy íntimo y sentimental. Felicidades por escribir tan bien, un saludo :)

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    1. ¡Hola, María! Muchas gracias por el elogio y por pasar por aquí. Un saludo.
      Ariel

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  3. Hola Ariel. El inicio del relato es precioso y perturbador, llama mucho la atención y te introduce en el texto irremediablemente.
    Es desolador ver a este hombre derrumbado en su interior (acabo de leer en el comentario de Eva que es lo que te inspiró, ciertamente triste) cuyos sentimientos has descrito perfectamente con las metáforas tan maravillosas y bien escogidas. Esa tristeza que siente el protagonista parece que solo puede calmarla esa mujer que es el objeto de su amor, y precisamente el pensar en ella hace que el relato se vuelva más optimista con una esperanza renovada que parece que hacerle renacer de nuevo.
    Triste y optimista, un relato muy bello Ariel. Enhorabuena de nuevo.
    Un abrazo muy fuerte.

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    1. Ante la desesperanza he puesto al amor. Son tantos los sucesos oscuros que llegan a nuestros ojos y oídos, son tantas las amenazas que se ciernen sobre nuestro futuro, que he querido, desde este humilde lugar, volver a la ilusión de que todo va a ser mejor. Quiero escribir con menos tristeza. Muchas gracias, Ziortza, por dejarme tu hermoso comentario.
      Un abrazo grande.
      Ariel

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  4. ¿Qué decir ante tanta belleza y tanto dolor? Este texto denuncia a los desatinos de la guerra (las guerras) deja el alma helada, y habla de un hombre tremendamente sensible a su entorno…al dolor, a la belleza, al horror y hedor de los muertos del camino, a la luz, al amor, a la vida.
    Hasta el lápiz, testigo nada mudo, se acomoda a la mano que lo sostiene, primero silente y luego, decidido, sin que a su dueño le tiemble el pulso.

    Tu escrito duele Ariel.

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    1. Es verdad, Isabel, la guerra, las muertes de los hombres, mujeres y niños, son sucesos aciagos que me ponen muy sensible. Es que pienso que se trata del fracaso humano, del fracaso de nuestra civilización. El animal "superior" se cae de su pedestal de semidiós.
      Y luego del desánimo he querido que el personaje que sufre, que escribe, vuelva a tener esperanza, que se aferre al amor para no perder la ilusión.
      Muchas gracias por los elogios que le pones al escrito. Duele escribir sobre el dolor.
      Ariel

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  5. Me ha llegado muy dentro el dolor que destila tu relato. Estoy acongojada pensando en tantas muertes, tantos niños que quedan huérfanos de esperanzas, cuántos sueños rotos por un momento de locura y prepotencia. Te mando un beso muy grande y todo mi agradecimiento por dejarnos compartir tus sentimientos con nosotros

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    1. Como a ti te sucede, también a mí me golpean duro estas cosas. Todas las muertes me resultan en extremo dolorosas, pero sobre todo la de los niños, de los que son en verdad los inocentes que están inmersos en los juegos macabros de la locura humana.
      Querida Ana, me he atrasado con los comentarios y me estoy debiendo la lectura de tu último cuento. Estoy ansioso por leerlo, se que es largo y eso me gusta mucho porque habrá mucho texto para disfrutar.
      Un beso grandote.
      Ariel

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  6. R. Ariel, el relato describe muy bien una situación apocalíptica. Y nos lleva con toda su tristeza hasta el posible renacer.
    Es una pena que cada tanto tengamos que escribir/leer sobre estas situaciones, ¿verdad?
    Porque desde que el mundo es mundo, sabemos que en algún momento sobrevendrá una guerra que lo romperá todo. Y si no es una guerra, será un dios enfurecido que inundará el planeta, nos echará sus pestes, nos condenará por nuestros errores.

    Más allá de eso, en lo formal, la narración está muy bien, la forma que eliges para connotar la pena y la destrucción se condice totalmente con el tema. Un gusto pasar por aquí.

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    1. Estoy de acuerdo contigo, Fernando, es una pena, pero creo que debemos hacerlo. Sabes, yo pienso que la Literatura es una parte -está incluida dentro-, de lo que es el universo de las comunicaciones. Nosotros, que escribimos, tenemos el privilegio de que nos lean y que nuestros textos se difundan, creo que también debemos, escribir sobre el dolor, denunciar las calamidades que vemos o que imaginamos.
      Fernando, gracias por tu comentario, eres bienvenido a este sitio, un placer para mi que me hayas visitado, vuelve cuando lo desees.
      Ariel

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  7. Cuanta tristeza destila el relato, tanta como tantas vidas se llevan las guerras. Nunca se gana en ninguna guerra, nunca nadie gana, solo hay dolor y desolación. Y parece mentira que no se aprenda y se siga extendiendo destrucción con una bomba o con aquellos que siembran el terror arrollando a multitudes. Tus letras lloran de tristeza por toda la barbarie que se comete y se hacen un altavoz de aquellos que sufren y de los que no se dice nada. Ojalá letras tan hermosas hicieran parar estas absurdidades.

    Un abrazo Ariel

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    1. Llamamos civilización a este todo que nos involucra, pero dentro de ella existe mucha barbarie, como tu dices, y no por falta de educación sino por otra cosa muy difícil de definir, algunos le llaman poder, otros de diferente modo. Pero en todo caso detrás de cada bomba que cae hay una decisión de un hombre o un grupo de hombres, eso no cabe duda, y pone en cuestión a todo el conjunto.
      Muchas gracias, Conxita, por dejarme este comentario, es una forma de sentir que no estoy solo ante el dolor de este suceso. Y te agradezco también los elogios al relato.
      Un abrazo grande.
      Ariel

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  8. Un fuerte texto introspectivo. Cargado de angustia y de dolor. Bellamente escrito. Con la desolación que nos traen ciertas cuestiones humanas. Y pleno de alegorías y de metáforas. El final, para mí, es literariamente perfecto.

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    1. Pasan los años y los dolores vuelven a repetirse, las guerras y otras tragedias siguen sembrando desolación en la historia humana. Muchas gracias por los elogios que le ponés al relato. Un abrazo Néstor.
      Ariel

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  9. Prosa que es pura poesía, Ariel. Si ella canta, tampoco tus letras escapan a la cadencia de un ritmo que marca la lectura, como si fuesen en realidad una partitura que hay que interpretrar. Precioso el texto, como recién brotado de un corazón de artista que se vale de las palabras para conmover y maravillar... ¡Gracias!

    Un abrazo y feliz domingo :)

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    1. Gracias a ti, Julia. Es todo tan lindo lo que me dices. Sabes, la poesía, género que nunca, por desgracia, pude transitar, es uno de los territorios más lindos y que más me atraen de la Literatura. Por eso cuando algún escritor/ra, en este caso tú, me dice que ve este costado de la lírica en mi prosa, me pongo muy, pero muy contento. Es un placer que me dejes, aquí, tan bonito comentario.
      Te mando un gran abrazo.
      Ariel

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  10. Bellísimo relato, poético, onírico por momentos. Te lleva al interior del protagonista y te permite revivir sus sentimientos. La guerra, el horror, son cosas que lamentablemente siguen existiendo, pero que dan lugar a que florezcan los más puros deseos.
    Un abrazo

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    1. Gracias Mirna, desde ahí quise escribirlo, dejándome llevar por el sentimiento, te agradezco que me lo digas. Primero vino la tristeza y luego busqué algo que renueve la esperanza ante la desolación y lo primero que encontré fue el amor.
      Un abrazo para vos.
      Ariel

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  11. Prosa de altos vuelos, intimista e introspectiva, que expresa desazón y tristeza en todo el relato. Todos necesitamos de pequeñas cosas a las que agarrarnos para seguir viviendo, sobre todo cuando la desesperación nos carcome las entrañas, y que mejor donde agarrarse que el amor de la persona amada. Has expresado muy bien ese sentimiento de tristeza por un lado y de alivio por otro al ser rescatado por la persona amada. Un abrazo Ariel.

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    1. Yo no lo podría resumir mejor. A veces me pregunto si tiene sentido estar atento a lo que sucede un poco más allá de las fronteras de mi ciudad, o de mi barrio, o de mi cuadra, o de mi casa. Si no es mejor quedarme en mi cama, tapado hasta las orejas para no saber de nada. Pero me es imposible no estar en el mundo. Por eso trato de buscar esas cosas que tu dices, para asirme a ellas, para no caer en el barranco de la desesperanza. Un texto que solo tiene la pretensión de mostrar la escena de ese estado del alma. Muchas gracias por tus elogios Jorge. Siempre me alientan.
      Un abrazo.
      Ariel

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  12. Un texto así, solo puede escribirse cuando el autor se funde, emocionalmente, con el personaje. Al mostrarlo te he imaginado a ti mismo sobre el papel, o la computadora, metiéndote en su piel, en sus sentimientos para desde esa posición, dejar llevar tu narración por los estados de ánimo, por ese vaivén emocional que busca en esa mujer no ya el amor, sino la esperanza en que el ruido de las bombas se calle y la Vida, con mayúsculas, vuelva a reinar. Un fuerte abrazo!

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    1. Emotivas palabras, David. Te las agradezco mucho. Eso trato, de meterme en lo que escribo, pienso que es el único modo que tengo de empapar el texto del sentimiento que quiero trasmitir. Primero, de un modo muy intenso, que a veces me puede dejar extenuado, como si estuviese por caer a un abismo y me tomase con desesperación del borde de la roca, para que no se escapen las sensaciones de mi cabeza, tratando de traducirlos en palabras. Luego, si, ya más relajado, transitando el largo pero agradable camino de la corrección. Y así ha salido este texto, embargado por la tristeza al principio y luego encontrando el camino a la esperanza. De nuevo te agradezco todo lo que dices.
      Un gran abrazo.
      Ariel

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  13. se puede sentir cada palmo de su pena, y hacerla propia es magnifico...

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    1. Me alegro que te haya podido trasmitir ese sentimiento. Gracias por tu comentario Marcela.

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  14. Es difícil para el lector inhibirse a la pena del protagonista. Asistir a como se produce el derrumbe anímico de una persona es ciertamente perturbador. Un texto plagado de bellas metáforas. Hermoso.

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    1. Buena definición la de derrumbe anímico, me gusta esta forma de expresar el sentimiento que abruma al personaje, da idea de la profundidad de su pena y de la fuerza que tiene el amor de la mujer a la que ama, lo que le devuelve la esperanza. Un abrazo Norte.
      Ariel

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  15. Es bellísimo tu relato, amigo Ariel, en el que se transmite lo que la pluma, el lápiz o bolígrafo, puede transcribir desde el interior fluyendo hacia afuera dejándonos llevar por las emociones, y es que la inspiración es así, el poder transmitir todo lo que uno lleva dentro desde las circunstancias externas que nos perturban o alteran las emociones.

    Y es que a veces, uno puede sentirse desmotivado, vacío, triste, y desde nuestras letras se palpa esa emoción, porque es dificil engañar cuando se escribe desde el alma, amigo Ariel, y tú siempre lo consigues.

    Es un verdadero placer venir a tu blog para disfrutar y sentir tus escritos, llevan mucha energía estén escritos de la forma que sean.

    Te felicito por tu manera de transmitir.

    Hoy me quedo con esta frase de tu texto:

    "La tela de tu vestido me acariciará la piel cuarteada por la pena".

    Tanto puede dar una cosa, en este caso, una simple tela, en un momento determinado de tanta pena, sentir esa caricia que llega, pero que inmensa me parece esta frase.

    Besos enormes.

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    1. Así es, María, a mi me parece que lo que no podría hacer es engañar con lo que escribo. Quiero decir que no me sale otra cosa que lo que lleva en sí cierta dosis, en mayor o menor medida, de autenticidad. Si no hay primero algún sentimiento que me impulse a escribir es inútil que lo intente porque el resultado es un montón de letras inservibles. En este caso mi inspiración ha venido por el lado del dolor, la pena y la tristeza, como tú dices perturbado por las situaciones externas, pero siempre el amor me lleva a la esperanza.
      María, es hermoso sentir que te he conmovido, me encanta cómo resaltas esa frase, me halagas y me pones feliz con lo que dices. Tus cálidas palabras me llegan. Gracias por llegar hasta aquí. Te mando un beso.
      Ariel

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  16. A pesar de todo el infierno interior y de esos barrotes que no dejan escapar al protagonista de su tormento, me quedo con esa esperanza que tiene de "oír el soplo de la confianza".
    ¡Qué bello relato, Ariel! Tus letras son verdaderamente cautivadoras.
    Un beso

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    1. Querida Chelo, yo también, al igual que tú, me quedo con la esperanza. El amor puede hacer esas maravillas. Eres muy generosa. Muchas gracias por tus elogios, es un placer que me dejes comentarios tan bonitos.
      Un beso.
      Ariel

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