martes, 5 de junio de 2018

Con la cabeza en el cielo


   "El Callejón de las once esquinas" me ha publicado un cuento de los que más quiero. Por eso se me ocurre tomar las palabras de un músico de rock argentino, y las modifico un poco para expresar el sentimiento que me embarga al observar el relato puesto en "letras de molde". Y formo una pequeña frase con esas palabras a las que me refiero: "la felicidad de la resignación". Trato de explicarme. Desde que era un pibe quise llegar a ser un "Julio Cortázar", o al menos acercarme un poco. Creo haber pensado en una locura: de ser necesario, pondría en riesgo la vida en el intento. Pero hace mucho tiempo que comprendí que solo se trataba del deseo de un adolescente, de un sueño imposible. Ahora, miro a mi alrededor, y veo a una muchedumbre de escritoras y escritores que disfrutan de la posibilidad de escribir, como lo hago yo, y me asombro gratamente, y comprendo que soy una persona tocada por la mano de la fortuna. En este momento es que se hace presente la alegría en mi corazón, por el simple hecho de haber llegado hasta aquí. Y de seguir estando en esta hermosa nube de resignación a la que llamo felicidad.

   Este relato lleva muchas auto-correcciones, no podría decir cuántas. La versión publicada es la última y tiene incorporados muchos cambios, la mayoría de ellos derivados de los comentarios que me han dejado aquí, en el blog, los cuales agradezco sinceramente porque me han sido de mucha ayuda. Y también algunos que me ha apuntado, con suma gentileza, Patricia Richmond, la editora del "Callejón", a quién agradezco todo el trabajo que pone en llevar adelante la revista.

   Además de los cuentos y relatos que son magníficos, al inicio se encontrarán con un invitado de lujo: Andrés Neuman.

   Dejo el enlace al cuento.