sábado, 28 de abril de 2018

Cuando llueve sobre las islas



   Apoyada en el alféizar de la ventana, con las cortinas abiertas de par en par, Elena mira hacia la profundidad de la noche. Apoya los codos y juega con el anillo de oro. Desde la base del anular desliza la delgada alianza hasta el comienzo de la uña. Lo hace casi sin darse cuenta, con el índice y el pulgar de la otra mano. Lo repite una y otra vez, olvidada de su entorno, entregada a otro mundo, entre el polvo de estrellas de sus pensamientos.
   Sobre el escritorio que se encuentra en el extremo del cuarto hay una lámpara encendida. Un pequeño cono de esplendor desciende sobre los papeles desordenados en el rincón íntimo. Hace unos minutos ella dejó de escribir. El verso de la poesía quedó inconcluso y la idea ya se ha disipado.
   En el resto de la habitación, a través de la pantalla opaca del candelero, la luz convierte el aire en una bruma mortecina que pinta de amarillo pálido a todos los objetos, eliminando los ínfimos detalles, suavizando todo.
   La figura de Elena está tenuemente iluminada por detrás, y su contorno se recorta dentro del marco, por el cual entra el perfume nocturno de los jazmines. 
   El cuarto se encuentra en la planta alta de la casa. Este es su mirador privilegiado. Afuera y debajo está el jardín, y en él, las luciérnagas merodeando entre los rosales. Un poco más retiradas medran las sombras entre los fresnos y las mimbreras. Detrás de ellos se desliza el espejo apacible del arroyo Las Totoras, cerca del recodo, antes de la boca que se abre al cauce furioso del Paraná de las Palmas. A la salida de las islas, reposa el río, el ancho Río de la Plata, donde ahora se baña la luna. 
   Elena regresa desde sus pensamientos dispersos a la noche silenciosa de los arroyos del Delta. Deja la ventana, gira y avanza con cierto impulso, hacia adentro, pero en el movimiento brusco, sus dedos distraídos sueltan la alianza. El anillo rebota y rueda sobre el piso de pinotea, da tres giros sobre sí mismo y queda quieto al pie de la cama. Ella lo recoge, se lo coloca nuevamente, y se tira de espaldas sobre el edredón mirando el techo.
   ¿En qué piensa?
   Extraña a su marido. 
   Helmuth Ritter es capitán de los cargueros que suben y bajan por la cuenca caudalosa llevando aceite, granos, cargas de todo tipo. En estos puertos fluviales debe adaptarse a los vaivenes del comercio, o al contrabando en fondeaderos clandestinos, si es necesario. 
   Hace dos meses que está navegando y le ha hecho llegar un mensaje a Elena: «El viernes estoy en casa, besos, Helmuth». El jueves ella fue hasta el puerto de Tigre a comprar provisiones. Trajo una botella de vino para brindar con Helmuth por su llegada.
   Hoy es domingo. 
   Está demorado. 
   Elena está acostumbrada a la incertidumbre de la vida en las islas. El clima a lo largo de la traza del Paraná es impredecible. El río es un animal traicionero, un yacaré al acecho, que cuando cierra las mandíbulas, hasta los barcos de más porte quedan atrapados entre sus fauces. 
   Los orilleros conocen raras historias de navegantes. Cuando la vanidad los seduce en la charla alrededor del fogón, la superchería ondula en el aire como un juguete peligroso hasta que el temor cede, porque saben que en una de esas lo que se está contando puede ser cierto.
   Elena abandona esos pensamientos, se incorpora, se acerca de nuevo a la ventana. Huele a tormenta. Los relámpagos desnudan el cielo con sus fogonazos. Una hilera de nubes se agrupa encima del arroyo “El durazno”. Las figuras difusas tocan con sus algodones sucios las copas de los árboles. La brisa sacude con fuerza el follaje, el viento sudeste trae malos presagios, el tiempo empeora. 
   Elena cierra los batientes, gira la manija del cerrojo y acomoda las cortinas. Luego se desviste, se mete en la cama y lee hasta que se le cierran los párpados. Aparta el libro hacia un costado y de inmediato se abandona al sueño mientras oye el aguacero que se derrama sobre las islas.


   Ha llovido toda la noche.
   Hoy el sol ha estrenado una mañana espléndida. Elena escucha el ruido de un motor que se detiene. La embarcación de las provisiones ha estacionado en la orilla, tal vez en ella venga su marido. Se apura, abre la puerta y baja al muelle.
   Mario, el patrón de la “Surubí”, se asoma por la cabina y le entrega una canasta. Ella le pide el diario y le paga. En dos maniobras, Mario, acomoda la proa enfrentando la corriente, buscando el próximo destino.
   Elena entra y apoya la canasta. Luego despliega el periódico sobre la mesa. 
   En la primera plana está la foto del carguero que encontró la Prefectura anclado en un banco de arena en Corrientes. Ella se interesa por el artículo. Lee la bajada: «El buque “fantasma” navegaba sin tripulación desde hace una semana, a la deriva, hasta que encalló». 
   La nota comienza así: «En el día de ayer se realizó una exhaustiva búsqueda para revelar las causas del suceso. En la cabina de mando se encontró una alianza en cuyo interior tiene grabadas las iniciales E. R.».
   Elena está muda por la noticia que tiene delante. Se le ha incrustado como un acertijo macabro en el pecho. Acodada en la mesa, juega con el anillo hasta que lo suelta sin querer. La sortija cae y rueda sobre el piso, da tres giros sobre sí misma y queda quieta al lado de su zapato. La mira. Le parece que la alianza está tan lejos que no podría alcanzarla.
   Se pregunta cómo deberá empezar su vida de acá en adelante, de dónde sacará el valor que necesita, a dónde irá a preguntar lo que ignora. 
   Se lleva la mano a la boca.
   Y llora sin consuelo, en forma tan abundante como el agua que se derrama aquí, sobre estas islas, cuando llueve torrencialmente. 

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56 comentarios:

  1. CIERTAMENTE MUY CONMOVEDOR...EXCELENTE RELATO.

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    1. Muchas gracias, Marcela, me alegro que te haya gustado. Un saludo.
      Ariel

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  2. No me canso de leerte, Ariel.
    Escribes con tanta pureza y detalle que atrapa como una droga.
    Una vez más ¡felicidades!
    Un abrazo

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    1. Muchísimas gracias, Ana, es muy lindo lo que me dices, es muy conmovedor. Te lo agradezco mucho y te mando un gran abrazo.
      Ariel

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  3. Me ha encantado Ariel,... especialemente ese "tempo", pausado y tranquilo a pesar de las desesperanzas y anhelos que narras; también me ha gustado como te paras en esas descripciones que se transforman en sensaciones al leerlas,... y por fin, el desenlace,... cargado de dramastismo contenido. Un abrazo!

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    1. Creo que hay cosas comunes en nuestras maneras de escribir. Me doy cuenta por los datos que apuntas, ese tempo del que hablas o las descripciones, por ejemplo. Quiero decir que hemos estado "pensando" parecido, tú al leer y yo al escribir. A mí me pasa lo mismo con tus textos. Un hermoso comentario que te agradezco mucho. Un abrazo, Norte!!
      Ariel

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  4. Me ha emocionado, Ariel. Tengo un nudo en la garganta y a pesar de ello, me ha dejado una dulce sensación. Nadie como tú para trenzar las emociones, la narración y las descripciones. Enhorabuena. Un beso muy fuerte

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    1. Ana, tienes una sensibilidad enorme para leer y para escribir. En tres líneas me pones unas palabras que me dejan cautivado. Te las agradezco muchísimo. Un beso enorme.
      Ariel

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  5. Pues al final la espera terminó de forma triste. La caída de la alianza fue premonitoria del desastre, mejor dicho, clarividente, pues la tragedia ya había sucedido. Está lograda la descripción del escenario con el evidente paralelismo entre la tormenta y los sentimientos de la protagonista.
    Suerte en el concurso de "El Tintero"
    Te invito a conocer mi blog: castroargul3.blogspot.com.es
    Saludos cordiales, Raúl.

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    1. Hola Paco, eres bienvenido. Recuerdo algunos relatos tuyos de TR, eran de los mejores que se podían leer por allí. Es un placer recibirte con este elogioso comentario. Te lo agradezco mucho.
      Prometo ir a leerte a tu blog. Muchas gracias por tus buenos deseos. Te mando un abrazo.
      Ariel

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  6. ¿Sabes que me has erizado la piel y conmovido al leer tu texto, mi querido amigo Raúl? está lleno de inmensa emoción, y un final trágico que se me ha puesto un nudo en la garganta, lo he sentido al leerte, y es que es impresionante lo magistralmente que lo narras, amigo mío, te felicito por ello.

    Me encantan las metáforas que has utilizado, como ***....entre el polvo de estrellas de sus pensamientos...*** o ***El verso de la poesía quedó inconcluso y la idea ya se ha disipado***, así como ***El río es un animal traicionero, un yacaré al acecho*** o ***Se le ha incrustado como un acertijo macabro en el pecho***.

    Un placer volver a leerte, mi querido amigo.

    Mi admiración y un beso enorme.

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    1. Está escrito desde el sentimiento. Tú sabes que a veces escribo cosas muy tristes, María, pero en este caso, aunque se trata de una tragedia, he tratado de generar una atmósfera amorosa para darle contexto a los pensamientos de Elena y luego, hacia el final intentar suavizar el desenlace.
      Para llegar al estado de emoción que me cuentas, es necesario que lo lea una persona como tú, con tu sensibilidad a flor de piel, porque lo haces de ese modo y de ese modo te conmueves.
      Y estoy seguro que también en ese estado tú escribes los profundos versos que le dictas a tus dedos para que dibujen los hermosos poemas que salen de tu corazón.
      Es un placer que hayas venido a leer y a dejarme tus palabras tan sentidas.
      Te mando desde Buenos Aires un beso enorme para ti.
      Ariel

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    1. Muchas gracias, "El tejón". Un saludo para ti.

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  8. Una historia que sobrecoge el alma Ariel,es muy buena la descripción de todo lo sucedido y como asocias los sentimientos del protagonista con la tormenta que inunda todo el momento narrativo.
    Un abrazo Ariel y suerte en el concurso El T. de Oro.
    Puri

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    1. Muchas gracias, Puri, por todos tus elogios, es muy lindo lo que dices en tu comentario. Yo también te mando un abrazo y mucha suerte en el concurso.
      Ariel

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  9. Hola Ariel, un bello relato. Aprecio las detalladas y hermosas descripciones de las escenas. Me encanta tu modo de situar al lector. Es como mirar un cuadro. En esta historia seguimos los acontecimientos junto a Elena, la protagonista, hasta concluir con un final en el que ella expresa todo su dolor y no logra aún saber de dónde sacará el valor para continuar la vida sin su marido. Felicidades y un abrazo.

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    1. Hola Mirta, muchas gracias por todas las cosas lindas que apuntas acerca del relato. Al no haber diálogos las descripciones externas del contexto así como las internas que corresponden a los sentimientos de Elena, cobran más protagonismo. Me alegra que te haya gustado. Te mando un abrazo y ¡mucha suerte!
      Ariel

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  10. Un relato que sobrecoge y haces que leer sea una imagen que parece que lo vivimos lo bien que lo describes. El anillo presagia que algo pasa y es premonitoria al desenlace triste al final. Es un relato de 10 en el tintero. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Mamen, eres muy generosa, me alegra mucho que te haya gustado el relato. Un abrazo grande.
      Ariel

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  11. Un relato que desborda sensibilidad y con una pizquita también de realismo mágico o al menos a mí el tono, la descripción de la tormenta, el barco fantasma navegando a la deriva... me ha hecho pensar en ello. Magnífico.

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    1. Muchas gracias por los elogios, Marta. Y ¡cómo no! es muy halagüeña tu interpretación, y muy válida. Yo creo que una vez que uno publica el relato ya pasa a manos del lector, quien lo completa y lo interpreta, y cada uno lo hace a su modo. Es la otra parte necesaria para que el hecho literario se consolide. Como se suele decir: no hay autor sin lector.
      Ariel

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  12. Simplemente genial, Raúl. No quiero repetirme en lo dicho por otras personas que han comentado con anterioridad. Coincido con ellos y con el de Marta, también me sugiere ese realismo mágico que tan bien han manejado grandes maestros de la literatura. Felicidades por esta joya de relato. Un saludo.

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    1. Muchas gracias, Carmen, agradezco mucho los elogios que me dejas, es muy alentador. Y también es muy agradable e interesante conocer lo que te ha sugerido la lectura. Te mando un gran saludo.
      Ariel

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  13. Gracias, Raúl, por participar con este relato en EL TINTERO DE ORO. Un abrazo y suerte!!

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    1. Por nada, David, muchas gracias a ti. Un gran abrazo.
      Ariel

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  14. Una preciosa historia narrada con la maestría que te caracteriza, Raúl. A pesar de ser triste, de llevarnos de la mano hacia presagios de tragedia, es inevitable seguir bañándose en tus letras con avidez. Me encanta cómo has usado el elemento de la alianza para trenzar el destino de la protagonista definitivamente. Es un placer leerte siempre :))

    ¡Un abrazo enorme y mucha suerte en el concurso!

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    1. Muchas gracias, Julia, qué decirte ante tan bonito comentario, que me causa un gran placer como lo expresas y me pone muy contento que te hayas llegado hasta aquí para dejarme estas palabras.
      Me ha gustado mucho lo que has escrito para el concurso, espero que tengas mucha suerte porque el texto lo merece. Te mando un gran abrazo.
      Ariel

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  15. Hola, R. Ariel. Impecable como siempre tu relato. Excelente manejo de las emociones y el suspenso.

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    1. Hola beba, qué alegría me da ver tu comentario. Te agradezco mucho los elogios. Es un placer que hayas venido hasta aquí. Te mando un gran saludo.
      Ariel

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  16. Tu relato es conmovedor, cargado de emociones, en un escenario con descripciones maravillosas que envuelven al lector. Simplemente brillante.
    Un gran abrazo y gracias por estos momentos de gran deleite con tus letras.
    Indira

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    1. ¡Hola Indira! muchas gracias por tus elogios. El deleite es mío al ver tu comentario, es un placer que hayas venido hasta aquí a leer mis cosas.
      Un gran abrazo.
      Ariel

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  17. Precioso relato, Raúl. Reflejas como nadie la ilusión y el temor que llenan la espera de Elena que, quizás ya en su interior al demorarse tanto su amor, comienza a intuir el desastre. La imagen de la alianza que rueda por el suelo es premonitoria.
    Logras, Raúl, que al leerte me meta en esa zona selvática, amazónica, del Paraná. La ambientación es única. Un relato fabuloso.

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    1. Te agradezco mucho tus palabras, Juan Carlos. A mí también me ha parecido que lo más importante era trabajar en el texto sobre los aspectos que mencionas.
      Muchas gracias por tu atenta lectura y por regalarme tu punto de vista con tantos elogios tan alentadores.
      Un abrazo.
      Ariel

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  18. Caro Ariel una storia scritta in maniera eccellente, riesci sempre a portarmi dentro i fatti e farmi immedesimare nei personaggi, tanta sensibilità in questo testo.
    Ci tenevo a farti un saluto per questo primo maggio, buona festa dei lavoratori ed un immenso abbraccio

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    1. Querida angeloblu!
      Siempre trato de que los lectores puedan identificarse con el personaje. Lo hice trabajando sobre el punto de vista, colocando al narrador en la piel de Elena. Muchas gracias por colocar tu sensibilidad al servicio de la lectura. Es un placer que pases por aquí.
      Yo también te mando mis saludos en este primero de mayo. Feliz día para ti, porque tú eres una delicada escritora que trabaja con la emoción de las letras.
      Un abrazo muy grande hasta Roma.
      Ariel

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  19. Me ha recordado tu relato a las mujeres, muchas ya viudas, de los marineros que en la costa gallega esperan a que regresen sus maridos tras meses en alta mar. Una vida dura por ambos lados, los que faenan y quienes esperan. La amargura de Elena supura por los poros de este relato, cuando la esperanza se ve truncada por la realidad. Te deseo mucha suerte en el Tintero Ariel. Un abrazo.

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    1. Creo que es muy acertada la similitud que mencionas acerca de la vida de las mujeres de los hombres de mar y los de río. A veces suelen bromear los primeros rebajando un poco a los "marineros de agua dulce", pero lo cierto es que es una vida dura para ambos. Muchas gracias por pasarte por aquí, Jorge, es un placer, y muchas gracias por tus buenos deseos. Un gran abrazo.
      Ariel

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  20. Precioso relato, Ariel. Tienes una forma de crear ambiente perfecta, que se me asemeja a un guión cinematográfico pero con mucha sensibilidad.
    Un saludo y mucha suerte en el concurso.

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    1. Gracias, Bruno, me alegra tu comentario, es un placer que hayas pasado por aquí. Muy bueno tu cuento, compañero. Mucha suerte para ti también. Un abrazo.
      Ariel

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  21. Buen relato.
    Mucha suerte en el Tintero.

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  22. Un relato precioso, emotivo y dramático. Me encanta la forma en que has encadenado la historia, cómo nos conduces a través de ellas con una prosa poética excelente.
    Me ha gustado mucho leerte, volveré a visitarte
    Besos

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    1. Muchas gracias, Chari, eres bienvenida al blog. Me da mucha alegría que te haya gustado el relato. Eres muy generosa con tus elogios. Besos para ti.
      Ariel

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  23. Juegas con la luz tenue, casi mortecina, en torno a Elena, que a su vez juega con la alianza, haciendo que la tensa espera parezca casi un baile melancólico.
    Te has valido también del anillo, como un sten que dilata la esperanza, también como un separador de escenas (buen recurso compañero)
    Me gusta, Ariel, que no hayas apretado la tragedia, solo los gestos ya habla de que siente la mujer, su temor y finalmente su certeza.
    Uno de los mejores relatos de esta edición, sin duda.

    P.D. Oye Ariel... que me ha hecho ilusión lo del río del Paraná de Las Palmas, ya ves, el mismo nombre de mi isla canaria ;)

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    1. He tratado de utilizar las descripciones de modo tal que no frenen la lectura ni recarguen el texto, por ejemplo al utilizarlos para crear la atmósfera. He duplicado el detalle del anillo como recurso estético. He realzado el contexto para rebajar el drama de la protagonista, apelando a que "hable" por medio de las inserciones gestuales. Todo lo has visto, Isabel.
      Hay mucho sentimiento que he puesto en esta historia y espero que estos recursos aporten. Pero lo más importante para mí seducir al lector sin que los advierta y que él mismo coloque en el texto emociones propias, casi en forma inconsciente, para que la historia lo conmueva. Es muy lindo todo lo que dices en el comentario, muchas gracias por tu generosidad, me pone muy contento.

      No había advertido la igualdad en los nombres. Es verdad. Vaya uno a saber si la empatía que tengo contigo y tus textos no me ha sido partícipe de esta "casualidad".
      En todo caso te mando un abrazo afectuoso desde mi río hasta tu isla.
      Ariel

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  24. Me gusta mucho la atmósfera que has creado en este relato. Melancólico y hasta un poco frío con esa tormenta que nada bueno trae. Bravo. Un saludo y mucha suerte en El Tintero.

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    1. Muchas gracias, Beatriz, es muy lindo saber que el contexto te ha gustado. Es una de los aspectos que más me preocupan del cuento. Te mando un gran saludo y mucha suerte en el concurso.
      Ariel

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  25. Que manera tan poética de narrar un suceso en apariencia cotidiano, que para la protagonista es un final traumático y un interrogativo futuro.
    Un abrazo y suerte, compañero.

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    1. Así es, he utilizado una serie de figuras retóricas dispuestas para contrarrestar la tragedia suavizando el contexto, dentro de lo que me fue posible. Un abrazo, Francisco, para ti también, y mucha suerte en el concurso.
      Ariel

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  26. Enhorabuena Ariel, aposté por este relato en nuestro Tintero y no me equivoqué. Un placer estar a tu lado.

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    1. ¡Gracias Isabel, estoy muy contento!
      Como te dije en tu blog, yo aposté el máximo al tuyo y sigo creyendo que merecía el oro. De todos modos tu Tintero de Plata luce brillante y hermoso, ¡a disfrutarlo!
      Ariel

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  27. Bueno bueno, el tercero ya Ariel, no hay quien te pare. Felicidades, señor escritor. Un abrazo.

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    1. Así es, Jorge, parece que los planetas se han alineado y ando de buena racha. Un abrazo.
      Ariel

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  28. ¡Cómo me ha gustado este relato!
    Me encanta la cadencia, el ritmo lento que va preparando al lector para lo que está por venir, la atmósfera que creas, la habilidad para sugerir, lo bien que construyes el personaje y su universo emotivo, el vacío… El relato está tan bien compactado que al leerlo tienes la impresión que las emociones fluyen de manera tan natural.

    ¡Felicidades, Ariel!

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    1. ¡Hermoso comentario María Pilar! porque lo haces concentrada en las consideraciones estéticas que tan necesarias y valiosas son para los que escribimos. A ti seguramente te sucederá lo mismo, puedes fijarte en las cuestiones de técnica literaria y corregir a conciencia, pero a la hora final de subir el relato te acucian una serie de dudas que pasan por otro lado, en el que se encuentran todos los tópicos que tú mencionas, de ahí la importancia de lo que dices.
      Me alegra mucho que te haya gustado el relato. Muchas gracias por tus felicitaciones. ¡Te mando un afectuoso saludo!
      Ariel

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