miércoles, 27 de julio de 2016

Sedientos


La primera vez quizás no nos damos cuenta de lo que acabamos de hacer. 

Subimos el relato y quedamos a la espera. 
De pronto vemos con cierto asombro cómo se van sumando las visitas lo cual genera una imagen, en nuestro universo interno, parecida a la llegada de los flamencos que bajan a beber a la laguna. 

Son como nosotros. 

Pájaros sedientos de letras, aves migratorias que vuelan de un espejo de agua a otro en búsqueda de sus propias historias, emociones y olvidos. 
Nosotros somos parte de esta bandada de lectores seducidos por el encanto del lenguaje. 

No dejemos de escribir. 

Alguien nos leerá y tal vez, nos regale un comentario.